miércoles, marzo 22, 2006

Los orígenes

En mi casa me crié con unas influencias musicales muy variadas. Por parte de mis padres, un montón de cintas de cassette con salsa, folcklore, merengue, coplas, etc. Por parte de mi hermana, toda la música casposa y chabacana que se publicaba hace 15 o 20 años, casi todos guaperas cantando pasteladas amorosas.

Nada de esto influyó un ápice en mis gustos musicales. Odio la mayor parte de los grupos de salsa, merengue (con algunas excepciones) y todos los subproductos derivados de ellas. El flocklore, me resbala, los guaperas metidos a artistas, me dan asco.

Sin embargo, algunas cosas sí que me llamaron la atención. Gracias a mi hermano y cosas como "Ten summoner's tales", de Sting, un "In the night" de Dire strait, "Reg Strikes Back"de Elton John, Grandes Éxitos de The Police, "No Need to Argue" de Cranberries, "Descanso Dominical" de Mecano, "Teatro Victoria Eugenia" de Duncan Dhu, Alan Parsons, Duran Duran, U2, Los Rodriguez, Madonna, y un largo etcétera, hicieron que hoy en día lleve en el coche a los Crowded House y a Duncan Dhú, en vez de a Don Omar, Hector y Tito y Camela.

Nunca me he llevado muy bien con mi hermano, pero en este aspecto, le debo una.

miércoles, febrero 08, 2006

We Will Rock You

Esta semana he ido por primera vez a ver un musical. Un tanto atípico, pero un musical después de todo. Si, si, la primera vez, uno es pobre y lo más que llega es a ver los conciertos gratuitos de la banda de trompetas y tambores de mi barrio. Pero por una vez me he dado un lujo.

Tampoco es que el musical homenaje a Queen sea un musical clásico, pero de todos modos, yo me sentí como Julia Roberts en "Pretty Woman", solo me faltó "mearme en las bragas de gusto".

Bromas aparte, ha sido un espectáculo digno de ver. Con sus puntos fuertes y sus puntos no tan fuertes, vale la pena la inversión. Comenzando por lo positivo, la calidad interpretativa y musical del plantel es para quitarse el sombrero. Por supuesto, la base musical de temas clásicos de Queen ayuda bastante. Por el lado negativo, no es precisamente el despliegue de medios audiovisuales que se podría esperar de las grandes puestas en escena como ha sucedido en Madrid (para empezar, no estaba a la guitarra Bryan May, evidentemente). Un escenario austero, escaso atrezzo y poquita parafernalia. Tampoco esperaba un concierto de U2, pero sí algo más para un musical con semejante caché.

Tal vez, el aspecto más negativo ha sido que ha pecado en exceso de comicidad y de humor, en algún chiste absurdo y fuera de contexto que más que risa causan desconcierto, pero esto es cuestión de gustos.

Y pese a todas estas críticas, he de decir que me ha encantado, me he emocionado en la interpretación de Under Pressure, me he reído a gusto con sus críticas directas a Operación Triunfo, y he jugado a captar los innumerables guiños musicales que hacen durante la interpretación.

Muy recomendable, incluidos puristas de Queen.




lunes, enero 09, 2006

Pájaros en la cabeza

Este título hace mención a ninguna canción de Pedro Guerra, ni mucho menos. Hablo de los pájaros, entre otras cosas, que puede tener dentro de su cabecita un adolescente pijo y mal criado de un barrio obrero de una ciudad.

En este ejemplo hablaré del barrio de Ofra, en la capital tinerfeña. Es un barrio normal, obrero, con fama de inseguro, probablemente fama ganada más por incidentes aislados, que por una situación real de inseguridad. Al menos, no más inseguro que cualquier otro barrio de clase obrera. Ahora todos se preguntarán que tiene que ver el barrio de Ofra con la música. La explicación es la siguiente.

Existe un digno y respetable género musical llamado Hip Hop. De origen estadounidense, aunque con raíces latinas y africanas, nace como vía de expresión de crítica social, entre otros temas, a partir de ritmos emparentados con el rap y el rithm & blues. Desgraciadamente, este género se ha degradado hasta llegar a constituir el buque insignia de determinados grupos juveniles que hacen de la violencia y las drogas su razón de ser.

Esta degradación se hace patente en un video musical semi-casero creado por unos "jovencitos" del popular barrio de Ofra (pueden ver el video online pulsando aquí). En este video podemos observar como un grupo de jóvenes hace apología del sexo, la droga y la violencia, que según ellos impera en este barrio. A partir del visionado de este, se puede llegar a la conclusión de que no hay nada distinto con respecto a otro barrio conflictivo cualquiera. Sin embargo, daré mi opinión sobre algún aspecto interesante.

Este aspecto es, en mi opinión, los autores del video. Podemos ver a un grupo de jóvenes haciendo estupideces, jugando con armas y drogas, y haciendo creer que son unos capos de la mafia del barrio. Si analizamos el video, podemos observar cosas como que la base musical es una melodía de un popular video juego de moda (Need for Speed), así como extractos musicales de la componente de Destiny Child, llamada Beyoncé. Claramente, estas no son unas bases musicales adecuadas para alguien de tanto "poder" y "respeto" dentro del panorama callejero del barrio, como es el autor del video.

Del video, además de la información proporcionada por la prensa sobre este "grupo musical", podemos concluir que nos encontramos ante un tipo de individuo del que ya se ha hablado en este blog. Es un chiquillo de clase baja, pero que cuyos padres mantienen a cuerpo de rey a fuerza de trabajo, que ve demasiada televisión y sobre todo la MTV y sus videos de Eminem. Aspira a ser un capo mafioso, y cree serlo, porque alguna vez se haya tirado un porro y su primo trapichea con coca a pequeña escala, se cree el rey de la calle porque usa una sudadera tipo Eminem, porque habla en jerga callejera y porque frente de su casa una vez hubo una pequeña redada donde se decomisó una par de piedras de choco (hachis).

Lo ha visto todo en la tele, en los canales de televisión de pago que pagan sus papás, no necesita más. No sabe lo que es estar en la calle, no sabe lo que es sobrevivir en esta, no sabe lo que es la delincuencia, salvo lo que le cuenta un amigo del hermano de su primo.

Es la imagen lo que le motiva, y lo que le da identidad. Es el nuevo dogma de fe, el modelo televisivo.

sábado, diciembre 10, 2005

Escuela de Rock

Esta tarde me senté a ver una de esas pelis catalogadas como "de entretenimiento familiar", llamada "Escuela de Rock". El argumento general podría decirse que es bastante convencional, un pseudo - profesor rescata a sus alumnos de una enseñanza convencional, aburrida y represiva y libera su creatividad (vamos, algo así como "El club de los poetas muertos", "La sonrisa de Mona Lisa"). Error.

Un radiante Jack Black interpreta a un rockero fracasado que se infiltra en un colegio pijo y reconvierte un aula de frustrados en una autentica banda de rock. La película tiene dos puntos fuertes, por un lado, que no peca del gran defecto que tiene este género, el sentimentalismo pasteloide de la comedia familiar americana. Es una película gamberra, adulta, fresca. Y por otro lado presenta un excelente gusto musical y estético. Tranquilos todos, el Replicante Melómano no se ha metido a crítico de cine (Dior me libre).

Podemos ver una peli sembrada de guiños para todos aquellos aficionados a todos el buen rock & roll clásico. Solo me ha faltado coger una libreta y ponerme a apuntarlos, muchos muy evidentes (canciones clásicas de rock, Deep Purple, Guns & Roses, The Ramones, Sex Pistols, AC/DC, Iron Maiden, Cream, y un largo etc., tratadas con un profundo respeto y devoción). También hay otros guiños no tan evidentes (para aquellos expertos que me lean, ¿la canción que recita el protagonista en el comedor del colegio no es "Teach Your Children" de
Crosby, Still, Nash & Young?).

La película indirectamente trata un tema interesante. ¿Oímos cierta música porque debemos oír cierta música?. Es decir, alguien por tener 15 años debe oír reggaetón, por tener 70 debe oír copla, y por ser un intelectual se debe oír solamente cantautores o música clásica?. Yo mismo tengo ese prejuicio (para algo soy un melómano con prejuicios).

La clase social y el colegio al que pertenecen estos niños hace que, por supuesto, no se conciba nada fuera de un género, la música clásica. Con la llegada del profesor esto cambia.

Recientemente una campaña publicitaria de la Orquesta Sinfónica de Tenerife mostraba una oreja con una cremallera, y un slogan que decía "Abre tus oídos a otras músicas". Creo que es un gran mensaje. Ser joven no nos excluye de escuchar música clásica, ni ser viejo nos impide oír música Dance, ni ser un intelectual nos aleja del Heavy Metal. Es un prejuicio, como otro cualquiera.



jueves, octubre 27, 2005

Joaquín Sabina - Alivio de luto

Oigo poca música últimamente, cosa que es muy rara en mi. Probablemente sea porque tengo el discman mp3 un tanto cascado, o porque no se publica nada que me atraiga especialmente. Básicamente por la primera opción he tardado tanto en postear sobre el último album del maestro Sabina, "Alivio de luto".

Hace años yo era de los que estaba siempre colgado de la radio (al menos hasta que se generalizó el mp3), y por eso me enteraba rápidamente de las novedades. En este caso, como ya casi no oigo la radio, me enteré del nuevo album de Sabina porque de repente en todos los centros comerciales estaban poniendo en oferta sus viejos discos. "Ummm, me da a mi que el Sabina va a sacar algo nuevo", y acerté. Porque esto es como cuando a un famoso le hacen un homenaje. El homenajeado que se eche a temblar, porque pronto va a estirar la pata. Es matemático, una ley universal.

Volviendo al tema, como no podía ser menos, sabina nos maravilla con 13 canciones de magnífica técnica y poder expresivo. Abre el album con una memorable "Pájaros de Portugal", basado en la misma historia de adolescentes escapados que ya tratara Ismael Serrano en "La huída" (de su disco "Los paraísos desiertos"). Sin embargo, difumina el espíritu romántico y dramático que le da Ismael a la historia, para convertirla en urbana, alocada, oscura.

Destaca así mismo otros buenos temas como son "¡Ay! Rocío", una canción a su hija donde huele a despecho y resentimiento, y sorprendentemente cotidiana. "Mater España" y "Nube negra" son otros temas a escuchar con los ojos cerrados, analizando su letra.

Una vez hablando con una amiga lingüista sobre Sabina, me dejó bien claro que no le gustaba nada. Para gustos colores, y para colores sujetadores, le dije, pero hay que reconocer que es un verdadero poeta. A esta afirmación me contesta que para hacer poesía hay que tener técnica, respetar unas reglas y una norma al escribir. En mi humilde opinión, de profano de la lingüística, la poesía no está en la técnica, en los cuartetos, sextetos o décimas, está en lo que se trasmite, lo que da a respirar y a vivir un verso. Creo, en resumen, en el "¡Oh capitán, mi capitán!" de Withman en "El club de los poetas muertos".

Image Hosted by ImageShack.us

miércoles, septiembre 14, 2005

Todos a fornicar, pero con ritmo

Que tiemble Barry White, llega la nueva música para los embarazos no deseados y ya violencia gratuita, el Reaggeton.

Como melómano lleno de prejuicios, cada vez que llega a mis orejas música de origen latino me pongo a temblar, básicamente por un motivo: son capaces de lo mejor, y también de lo peor.

Hace poco tiempo comenzó a hacerse evidente que la degradación del ser humano había dado un salto cualitativo, se puso de moda el reaggeton. Inocente de mi, me enteré del fenómeno bastante tarde, y más tarde aún supe que ese ruido del "patun paTÚN, patun paTÚN" tenía hasta nombre y todo. Los medios de comunicación, especialmente muchas casposas emisoras de radio especializadas en música latina lo ponían a todas horas, de todos los tipos, y de todos los colores. Luego pasó a la tele, y simultáneamente se generalizó y sustituyó al, comparativamente hablando "inocente y santurrón" Hard Core ("járco", para los changas), que reinaba desde hace tiempo entre esos engendritos callejeros, que no estoy seguro si me dan asco o pena (lo que si estoy seguro es que me dan miedo) llamados "hardcoritos", "Yarkis", o "Changas".

Estos pobres chavales, seamos benévolos, adoptan el reaggetón supongo yo por varios motivos. "Quiero tirarme a la quinceañera de turno que se hace la estrecha, que mejor que un sonido que constituye un canto al sexo descerebrado (y de paso, le parto las piernas al novio, que después de todo es lo que recomienda Don Omar)".

Letras absurdas, que entre otras cosas, incitan al pensamiento de "la policía me persigue porque soy negro", independientemente de que seas nórdico o chino. Cantantes realmente patéticos (cuando oí por primera vez a Hector y Tito no me podía creer que aquello lo estuviera cantando un hombre). Todo esto, junto con una patada en el culo a todo lo que se ha luchado en igualdad social en los últimos años. La mujer, simbolizada por la guarra de turno que se restriega como una perra en celo con un tipo con pinta de traficante de drogas. Moraleja de todo esto: las mujeres son unas putas, los hombres deben tener pinta de capo mafioso colombiano, porque si no tengo esa pinta, no follo. ¿Resultados?, salgan a la calle, y juzguen por ustedes mismos.

Y para aderezar la mezcla, la violencia. Violencia de todos los tipos, física (en una inocente cancioncita de Don Omar se puede oír el chasquido del martillo de una pistola), suicida (Daddy Yanki nos recomienda echar mucha gasolina a nuestro coche para conducir como un suicida, que es la mejor forma de tirarnos a la guarra que se contonea en el video clip), y sexual (dale Don Dale).

Pero todo esto es culpa nuestra, no nos engañemos, nosotros se lo producimos, se lo empaquetamos en los medios de comunicación y se lo vendemos a los chavales. Curioso, el mercado al que se dirige fundamentalmente es marginal, que poderoso es el capitalismo, capaz de vender incluso a quien no tiene para comer, basándose en los únicos recursos a los que pueden aspirar muchas personas, el sexo y la violencia.

Y que conste que no soy nada conservador.

Y a partir de ahora, vuestro turno para los insultos


domingo, septiembre 04, 2005

Crazy Frog

Existe un curioso fenómeno entre la juventud actual (entre la que me incluyo), relacionado con el concepto de "pasado de moda", o mejor, "antiguo". Parece que en esta sociedad estresada y con prisa permanente para que algo sea digno de atención, tiene que ser nuevo. La última estrella de cine, la última película de fulanito, el último video juego de moda, la última canción superventas.

Este desprecio por lo "antiguo" y devoción por lo insultantemente reciente adquiere tintes paradójicos cuando se llevan al extremo que vivimos hoy en día.

Cientos de canciones "antiguas" son sistemáticamente despreciadas o infravaloradas por los chavales que consumen música en la actualidad. ¿¿Escuchas a REM?? ¡¡pero si esos son viejos!! (esta tierna frase me dijo una niña de 12 años, creo que vale como ejemplo). Pero eso si, como te salga el último pringado de Operación Triunfo versionándote (por decir de forma suave que se está cagando encima de la canción y se está limpiando con ella), ¡¡joder, como mola!!. La canción deja de ser una "antigualla cantada hace la tira de años por un gay vestido de forma estrafalaria" a ser "un pedazo de tema que canta Juan Camus en Operación Triunfo".

No salgo del espanto, espanto que ya empezó hace años, y eso que tengo 26 años "n'a más", cuando enciendo la TV y me sale un aborto de rata digital bailando con una versión makinera de la banda sonora de la película "Super detective en Hollywood". Investigando un poco, descubro que esa cosa amorfa contiene varios temas clásicos de los años 80, con un batería a toda hostia y un montón de efectos de sonido que ni el mismísimo Paco Pil se atrevería a firmar.

¿Qué pasa con todo esto?, que ahora un montón de chiquillos están pensando "como mola la ranita que canta unos temas tan guapos". Anda mi niño, deja la caja tonta, vete a hablar con tu hermano mayor y culturízate un poco, hay vida más allá de las melodías para movil y las canciones de Fran Perea.

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.